1851 S. 9th Ave, Maywood, IL. 60153

Querido hermano servidor de la Renovación Carismática:

Te invitamos a que te unas cada día a las 7 pm., a una hora de oración y alabanza a Nuestro Señor Jesucristo para pedir que termine con esta pandemia que está atacando al país y al mundo entero, siguiendo esta secuencia:

1. Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones
de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía oh Señor, tu Santo Espíritu y todo será creado
y renovarás la faz de la Tierra.

2. El Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos.

Auxilia a Israel su siervo, acordándose de su santa alianza según lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen.

3. Salmo 91
Oración de la noche.
Tú que habitas al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Omnipotente,
dile al Señor: «Mi amparo, mi refugio,
mi Dios, en quien yo pongo mi confianza».
El te librará del lazo del cazador
y del azote de la desgracia;
te cubrirá con sus plumas
y hallarás bajo sus alas un refugio.
No temerás los miedos de la noche
ni la flecha disparada de día,
ni la peste que avanza en las tinieblas,
ni la plaga que azota a pleno sol.
Aunque caigan mil hombres a tu lado
y diez mil, a tu derecha,
tú estarás fuera de peligro:
su lealtad será tu escudo y armadura.
Basta que mires con tus ojos
y verás cómo se le paga al impío.
Pero tú dices: «Mi amparo es el Señor»,
tú has hecho del Altísimo tu asilo.
La desgracia no te alcanzará
ni la plaga se acercará a tu tienda:
pues a los ángeles les ha ordenado
que te escolten en todos tus caminos.
En sus manos te habrán de sostener
para que no tropiece tu pie en alguna piedra;
andarás sobre víboras y leones
y pisarás cachorros y dragones.
«Pues a mí se acogió, lo libraré,
lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
Si me invoca, yo le responderé,
y en la angustia estaré junto a él,
lo salvaré, le rendiré honores.
Alargaré sus días como lo desea
y haré que pueda ver mi salvación».

4. Un Padre nuestro y 3 Aves Marías

5. Oración a San Miguel Arcangel.
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra las perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tu príncipe de la milicia celestial
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.

6. Meditación de la palabra del día y alabanza personal (usa los dones que Dios te regaló).
Recuerda que la oración tiene poder y tú eres una luz en la obscuridad.
Que Dios te bendiga abundantemente.

Unidos en Cristo,
Comité Timón de RCCH- Chicago

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